sábado, 22 de noviembre de 2014

Historia del W.C., el instrumento que nos ha salvado de la decadencia.

Uno de los extremos del ser humano es capaz de recitar poesía; el otro no.

Nosotros somos gente privilegiada. Contamos con una serie de comodidades que facilitan y aumentan la calidad de nuestra vida. Gracias a las nuevas tecnologías y los crecientes avances tecnológicos, las medidas de higiene y limpieza han aumentado y llegado al alcance de cada vez más personas.
Si uno mira este asunto desapasionadamente, comprueba que se ha cometido un agravio histórico con uno de los extremos del sistema gástrico. Es socialmente agradable reunirse para cenar o para una oratoria, pero ni se te ocurra invitar a alguien a un ejercicio colectivo con el punto terminal. Pero hubo momentos y personajes para quienes esta función fisiológica podía compartirse con otras acciones sociales y no estamos hablando de tener revistas a la mano, lo cual de por sí ya es bastante asqueroso.
Su historia comenzó mucho antes en Creta (la isla más grande de Grecia) en tiempos de la civilización Minoica. Los cretenses tuvieron inodoros, completos con cisternas alimentadas por corrientes de agua, palancas que controlaban el flujo del líquido y bajantes alrededor del año 2000 AC. 

El inodoro tampoco le fue desconocido a los egipcios y romanos, a estos últimos en forma de sistemas de letrinas regadas por agua corriente Los historiadores romanos recogen la existencia de 144 letrinas públicas en Roma, aunque hoy día sólo hay pruebas arqueológicas de unas pocas. Los retretes eran servicios básicos instalados en los edificios de las termas y sus cisternas descargaban  el agua de los propios baños. Muchas de las viviendas de Roma, sobre todo las elevadas, no tenían retrete porque carecían del suministro de agua necesario para evacuarlo

Todo lo que avanzaron los cretenses, indios, egipcios y romanos en materia de letrinas y retretes parece haberse ido por el desagüe con cada una de estas civilizaciones. El período comprendido entre los siglos V y XV DC fue oscuro para la higiene. Las calles estaban llenas de excrementos por todas partes. Como en el cavernario, el hombre daba alivio al cuerpo en esquinas, ríos y árboles. En el mejor de los casos tenía una bacinilla, chata o taza de noche, cuyo contenido iba a parar a la calle. O a la cabeza del transeúnte desprevenido. A menos que se hubiera apartado a tiempo, al grito de “¡Agua va!”.
En castillos y fortalezas se gozaba del privilegio de asientos especialmente construidos…sobre agujeros que desembocaban en el río o el jardín. La invención del retrete, water-closet o water-cló data de 1589 y es obra del inglés John Harrington. El diseño incluía una cisterna que también podía servir de pecera, según la descripción, una reserva de agua en la taza y una manija para activar el mecanismo.

Como que la reina Isabel I de Inglaterra en persona era madrina de Sir Harrington, un retrete fue instalado en su palacio. Enrique III de Francia, un monarca no querido por sus súbditos, fue asesinado por Jacques Clement mientras estaba sentado en el retrete en 1589.

El verdadero inventor del inodoro moderno fue Thomas Crapper en el año 1884,  quien dio en la tecla cuando inventó el “flotante”, un dispositivo que cierra automáticamente el flujo de agua una vez que el tanque está lleno. Versiones de la válvula flotante de Crapper todavía hoy están en uso. Un dato curioso: en EEUU “crapper” significa baño o retrete (por tal motivo, decir “I´m going to the crapper” significaría, literalmente, “voy al retrete).

La primera generación de inodoros modernos estaba cargada de decoraciones. En 1883 Tomas Turifed vendió el retrete de porcelana, que se convirtió en el material más popular. Los adornos eran parecidos a los de las vajillas, lo que hacían del retrete una pieza de auténtico lujo. Esta costumbre se abandonó entrado el siglo XX. 

En contraste no se han agotado los esfuerzos por hacer del inodoro una pieza de alta tecnología, con innovaciones que van desde los asientos precalentados, con aspiradora etc.

Y tal ves muchos ya sea han preguntado: ¿Dónde esta el papel?


Y aquí les comparto un video muy interesante, interpretado por Dan Snow, de cómo era la vida y las medidas de higiene en el Londres medieval y nos revela cómo viviríamos hoy en día sin la existencia del W.C.

Sources: Consultadas el 22 de Noviembre de 2014.
http://www.moheweb.galeon.com/indexwc.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Inodoro
http://sobrecuriosidades.com/2010/06/21/el-origen-del-wc/
Video: Filthy Cities, Medieval London
http://arquehistoria.com/las-letrinas-el-wc-de-los-antiguos-romanos-11356
http://www.mundirent.com/blog/archives/279

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