Hola mundo globalizado. Como tal ves ya habrán notado, estuve ausente por unas cuantas semanas y dejé de escribir. Solamente me pase por aquí una vez para investigar las estadísticas de los estados de la república, pero nada más. Bueno, pues estas semanas que estuve ausente porque fueron bastante complicadas y algo extrañas. Primero, vino el eterno y muy temido periodo de exámenes; lo que significa, al menos para mí, volverte ratón de biblioteca por dos semanas, dejar a un lado la vida social, desvelarte hasta la una de la mañana aprendiendo el cuaderno entero, el estrés en el momento del examen: –¿Uy, esta cuál era?,¡Ave Maria dame puntería!, A, B, C ó D, si este era aquello, pero el otro era esto, por lo tanto el de allá era el del principio, blah, blah y blah.
Además, cabe mencionar que se acercaba el Campeonato Nacional de Patinaje Artístico Sobre Hielo 2014 (que para los que no lo sepan, no los culpo, dedico la mayoría de las tardes a ir a entrenar sobre el hielo y ha hecho que la pista se vuelva como mi segunda casa). Por lo tanto, aparte de estudiar para los exámenes, debía de concentrarme en planear una rutina adecuada para desarrollar un buen papel en tan sólo un mes. Para las dos semanas siguientes, ya habían pasado dos exámenes menos y mi rutina ya estaba casi terminada. Un jueves, me aventuré a la pista de hielo del Forum Buenavista para realizar mi examen de la federación y poder clasificar para competir (estamos hablando de competencias serias), y final mente sí clasifiqué. Todo iba normal, estudiaba mucho para el "tsunami" (citando a Mike, mi profesor de mate) y entrenaba hasta el cansancio. Una mañana de viernes (¡¡uff, viernes!!) desperté y no me sentía bien. Tenía calentura de 39.2 º C, el cuerpo no me respondía ni podía moverme, me dolía la cabeza y los oídos. Tuve que cancelar los entrenamientos del fin de semana y me pase el sábado y el domingo medio muriendo en mi cama con un frío de calentura terrible. El lunes falté a la escuela y note en mi boca que había una pequeña afta y yo recordaba que la última vez que me habían salido era hace año y medio cuando use por primera vez los brackets. Para la tarde del mismo día, ya había por lo menos ocho más en mi lengua y mejillas. El dolor era horrible. Fui al doctor porque mis padres ya estaban desesperados de no saber lo que pasaba (además de que un afta en la boca representa un gran peligro cuando tienes Diabetes). Llegue en calidad de bulto al consultorio hasta que me revisaron. Después de un rato, recuerdo que el doctor dijo: –Estomatitis aftosa, aunque mejor conocida como la Fiebre Aftosa, eso es lo que tiene. Muy contagiosa y dolorosa.
Además, cabe mencionar que se acercaba el Campeonato Nacional de Patinaje Artístico Sobre Hielo 2014 (que para los que no lo sepan, no los culpo, dedico la mayoría de las tardes a ir a entrenar sobre el hielo y ha hecho que la pista se vuelva como mi segunda casa). Por lo tanto, aparte de estudiar para los exámenes, debía de concentrarme en planear una rutina adecuada para desarrollar un buen papel en tan sólo un mes. Para las dos semanas siguientes, ya habían pasado dos exámenes menos y mi rutina ya estaba casi terminada. Un jueves, me aventuré a la pista de hielo del Forum Buenavista para realizar mi examen de la federación y poder clasificar para competir (estamos hablando de competencias serias), y final mente sí clasifiqué. Todo iba normal, estudiaba mucho para el "tsunami" (citando a Mike, mi profesor de mate) y entrenaba hasta el cansancio. Una mañana de viernes (¡¡uff, viernes!!) desperté y no me sentía bien. Tenía calentura de 39.2 º C, el cuerpo no me respondía ni podía moverme, me dolía la cabeza y los oídos. Tuve que cancelar los entrenamientos del fin de semana y me pase el sábado y el domingo medio muriendo en mi cama con un frío de calentura terrible. El lunes falté a la escuela y note en mi boca que había una pequeña afta y yo recordaba que la última vez que me habían salido era hace año y medio cuando use por primera vez los brackets. Para la tarde del mismo día, ya había por lo menos ocho más en mi lengua y mejillas. El dolor era horrible. Fui al doctor porque mis padres ya estaban desesperados de no saber lo que pasaba (además de que un afta en la boca representa un gran peligro cuando tienes Diabetes). Llegue en calidad de bulto al consultorio hasta que me revisaron. Después de un rato, recuerdo que el doctor dijo: –Estomatitis aftosa, aunque mejor conocida como la Fiebre Aftosa, eso es lo que tiene. Muy contagiosa y dolorosa.
Pues así me pase toda una semana (la semana de exámenes) tomando miles de medicamentos, con calenturas de mas de 38ºC, faltando a la escuela y sin poder comer por dos días debido al fuerte dolor que me provocaban las numerosas y asquerosas aftas. Sumándole que tenía gripa y me salió un herpes Oster en los labios.
Ante esta situación, yo me veía enfrentada ante tres problemas: el primero era curarme al cien antes de las nacionales, el segundo era ver lo que pasaría clon los exámenes y mi calificación y el tercero, pero el más importante, era ponerme al corriente con la coreo ya que faltaban dos semanas para competir...

No hay comentarios:
Publicar un comentario