Desarrollo sustentable ¿Utopía del nuevo milenio?
Autor: Miguel Carbajal Rodríguez (*)
Para muchos la sustentabilidad es una utopía que queda subordinada a la ambición desmedida de quienes tienen recursos y a la necesidad de supervivencia de quienes viven en la pobreza.
Para que la posibilidad de disfrutar un medio ambiente saludable que brinde calidad de vida a la presente y a las futuras generaciones sea real, debemos de comenzar a plantear cambios de fondo. La educación juega un papel insustituible pues son las instituciones educativas, principalmente las universidades, las que deben de comenzar a forjar profesionistas de todas las áreas con una conciencia de sustentabilidad.
De igual manera la sustentabilidad debería ser tema impartido como materia obligatoria desde los primeros años de escuela para poder inculcar en cada generación un sentido de amor, respeto y cuidado al medio ambiente.
Es necesario crear una verdadera cultura empresarial que se distinga por acciones permanentes para disminuir el impacto que cada empresa tiene en el medio ambiente en términos de uso de energía y producción de residuos; de la responsabilidad social que tiene en la comunidad que usa sus productos o servicios y de responsabilizarse con el origen y destino de los materiales que obtiene y trasforma.
Nuestro país cuenta con un Plan Nacional de Desarrollo y nuestro Estado cuenta con un Plan Estatal de Desarrollo. Ambos consideran líneas importantes que, por un lado, apuestan al desarrollo económico y social y, por otro, consideran líneas con acciones en pro del medio ambiente.
Sin embargo, es necesario considerar el cuidado ambiental de manera transversal, no como una línea de acción. Un desarrollo sustentable implica adoptar un esquema en que la naturaleza y el cuidado al medio ambiente sean la base de la toma de decisiones sociales y económicas.
El ambiente cobra una connotación especial, pues no se refiere sólo al contexto físico-químico que nos rodea o a las diversas formas de vida con las que compartimos el espacio, la importancia del mismo parte de comprenderlo como una condición indispensable para nuestra existencia. Es simple: sin una naturaleza sana no puede existir el desarrollo ni económico ni social.
El desarrollo sustentable puede ser una utopía o una realidad, depende de la convicción y de la suma de acciones individuales de cada uno de nosotros llevadas a nuestros diferentes ámbitos de vida pero, sobre todo, de asumir que al ser la única especie racional en el planeta tenemos el deber ético y moral de velar por la perpetuidad de todas las formas de vida en términos de calidad y cantidad.- Mérida, Yucatán.
mcarbajal@marista.edu.mx
Source: http://yucatan.com.mx/editoriales/opinion/desarrollo-sustentable-utopia-del-nuevo-milenio (13 de septiembre de 2014)
No hay comentarios:
Publicar un comentario